El Asma Infantil

Es una enfermedad crónica de los conductos que transportan el aíre hacia los pulmones. Estas vías aéreas son muy sensibles y se pueden inflamar, aunque no siempre presenten síntomas, es la enfermedad crónica de carácter serio más común durante la niñez. Es la causa principal de ausentismo escolar y la causa más frecuente de hospitalización en niños. En Lima, aproximadamente 2 de cada diez niños sufre de asma.

El grado y la severidad de la irritación de las vías aéreas varia con el tiempo. Uno de los objetivos más importantes en el tratamiento del asma es controlar la irritación de las vías aéreas y sus consecuentes síntomas.

Durante un “ataque” de asma, las vías aéreas se estrechan u obstruyen.

La mucosa dé las vías aéreas se inflaman (se hincha y se irrita), y los músculos exteriores se tensan alrededor de las vías aéreas, dificultando la respiración. La buena noticia es que se puede tratar, controlar y hasta superarlo desde la base con las vacunas antialérgicas.

¿Quienes contraen Asma?

Hay muchos factores que contribuyen al padecimiento del asma, e incluyen historial familiar (los niños que tienen familiares con alergias o asma), infecciones, exposición a alérgenos, exposición a humo de tabaco y exposición a contaminantes del aire. Los niños con otros tipos de alergias (eccema, alergias a alimentos, rinitis alérgica) también son más propensos a desarrollar asma.

El número de niños que sufre de asma está en aumento, y en Lima las complicaciones por asma parecen ascender.

¿Cuáles son los síntomas del asma?

Pueden aparecer súbita o lentamente. Algunos niños tienen síntomas de asma tan seguidos, que deben tomar medicinas todos los días. Otros necesitan medicinas sólo de vez en cuando. Cada niño es diferente.

La tos puede ser el primer, y a veces el único síntoma del asma. Otros síntomas son:

  • Sibilancias (un silbido agudo que se escucha cuando el niño respira).
  • Dificultad para respirar o respiración entrecortada.
  • Sensación de que el pecho se “cierra”.
  • Limitación en la habilidad de hacer ejercicio o auto-restricción para hacer ejercicio.

¿Cómo se diagnostica Asma?

No existe un examen único para diagnosticar el asma. El diagnóstico de esta enfermedad suele ser difícil, especialmente en niños pequeños. El médico tendrá que hacerle preguntas muy específicas acerca de la salud de su hijo(a) y luego realizarse un cuidadoso examen físico al niño. La información que usted suministre le ayudará a determinar si su hijo sufre de asma.

"¿Tiene su niño síntomas como sibilancias, tos o respiración entrecortada?"

"¿Con qué frecuencia ocurren los síntomas y cuán graves se vuelven?"

"¿La tos o las sibilancias hacen que el niño se despierte de noche?"

"¿Qué desencadena los síntomas o hacen que empeoren (por ejemplo, resfriados, ejercicio, alérgenos o estrés/emociones)?"

"¿Hay antecedentes de congestión nasal crónica o eccema?"

"¿Qué medicamentos ha utilizado? ¿Han surtido efecto?"

"¿Hay un historial familiar de alergias o asma?"

Si su hijo tiene edad suficiente (usualmente mayor de 5 ó 6 años), el médico podría ordenar pruebas de función pulmonar. Una manera de hacerlas es con un espirómetro (que es diferente a un flujómetro de pico). El espirómetro mide la cantidad de aire que se sopla fuera de los pulmones y la rapidez con que esto ocurre. El médico también querrá volver a examinar la función pulmonar del niño tras administrarle medicamentos contra el asma.

Algunos niños no mejoran con las medicinas. Si esto ocurre, será necesario hacer más pruebas para descartar otras condiciones que estén agravando el asma o cuyos síntomas sean muy parecidos, como la rinitis alérgica (fiebre del heno), sinusitis (infección de los senos paranasales), reflujo gastroesofágico (acidez estomacal) y disfunción de las cuerdas vocales (espasmo laríngeo).

Tenga en cuenta que el asma puede ser una enfermedad de difícil diagnóstico, y que los resultados de las pruebas de función pulmonar pueden ser normales aun cuando su niño tenga asma. En algunos niños, la tendencia a tener sibilancias con los resfriados (y otras infecciones respiratorias) irá desapareciendo conforme sus pulmones maduren.

¿Cuál es el tratamiento para el Asma?

El objetivo del tratamiento para el asma es eliminar o reducir lo síntomas con el fin de que el niño pueda participar de lleno en sus actividades físicas rutinarias. Esto se puede lograr al evitar los desencadenantes del asma y suministrar medicamentos específicos. También es importante prevenir las visitas a la sala de emergencias y las hospitalizaciones debido a ataques de asma. Informe al pediatra si su hijo tiene síntomas de asma más de dos veces por semana.

¿Cómo evitar los desencadenantes?

Puesto que no es posible erradicar de una casa toda fuente de alergenos e irritantes, hay ciertas cosas que puede hacer para reducir la exposición de su hijo a los desencadenantes de asma. Esto ayudará a disminuir los síntomas así como la necesidad de usar medicamentos para el asma. Los siguientes consejos le pueden ayudar:

  • No fume. Tampoco permita que nadie fume en su casa o en su carro, como tampoco alrededor de su hijo (como en la guardería o en la escuela).
  • Reduzca la exposición a los ácaros del polvo casero si su hijo es alérgico a los mismos. Cubra el colchón y las almohadas del niño con cobertores especiales que protegen contra alergias. Lave la ropa de cama en agua caliente una vez a la semana. Retire los animales de peluche del dormitorio y aspire y limpie el polvo con frecuencia. De ser posible, use un deshumidificador para reducir la humedad interior en un 30% a 50%. Quite las alfombras del dormitorio. Los dormitorios del sótano nunca deben alfombrarse.
  • Reduzca la exposición a los alérgenos de las mascotas. Si su niño es alérgico a animales peludos, retírelos de la casa. Si esto no es posible, manténgalos fuera del dormitorio de su hijo y mantenga cerrada la puerta, ponga purificadores con filtros HEPA .
  • Controle las cucarachas, si es alérgico a las cucarachas, en lo posible emplee métodos menos tóxicos para controlarlos, Por ejemplo, tapa los huecos en las paredes u otros posibles sitios de entrada, coloque trampas para cucarachas y evite dejar al aire libre alimentos, agua o basura. Evite el uso de atomizadores (spray) o bombas para matar insectos puesto que éstos podrían desencadenar un ataque de asma, Si estas medidas no surten efecto, tendrá que consultar con un exterminador de insectos profesional.
  • Prevenga la formación de moho. El moho que aparece dentro de la casa suele deberse a un exceso de humedad en el interior. Podría ser el resultado de daños por agua causado por inundaciones, goteras en los techos, cañerías defectuosas o demasiada humedad. Repare cualquier tipo de goteo de agua. Controle la humedad sistema con el uso de extractores de aire en los baños y la cocina y deshumidificadores en áreas con mucha humedad.
  • Disminuya los irritantes dentro de casa. Use productos de limpieza que no tengan olor y evite las bolas de naftalina, deodorizadores de ambiente y velas con fragancias.
  • Revise los informes acerca de la calidad del aire. Cuando la calidad del aire sea muy deficiente, mantenga a su niño en casa. Estos reportes se dan con los pronósticos del clima o en la Internet.

¿Qué tipo de medicinas se usan?

El asma varía en cada niño, y su Pediatra decidirá cuál medicina es la más recomendable, según la severidad y la frecuencia de los síntomas. Las medicinas también podrían variar dependiendo de la edad del niño.

Los niños con asma cuyos síntomas aparecen de vez en cuando, recibirán medicinas sólo cuando sea necesario, usualmente por un período corto de tiempo. Los niños que tienen síntomas frecuentes de asma necesitan otro tipo de medicamentos diarios de control.

A veces es necesario tomar varios medicamentos a la vez para controlar y prevenir los síntomas. El médico podría recetarle varias medicinas a su hijo en un primer momento para controlar los síntomas del asma, e ir disminuyéndolas según sea necesario.

Es recomendable tener un plan meta de acción para el manejo del asma en casa que pueda consultar de tanto en tanto. Esto plan debe contener información sobre las medicinas diarias para su hijo, así como las instrucciones de qué hacer cuándo se presentan los síntomas.

Formas de medicinas para el asma:

  • Inhaladores de dosis medida.
  • Inhaladores de polvo seco .
  • Soluciones en nebulizadores.
  • Jarabes y Gotas que se pueden tomar.

Existen dos tipos de medicinas para el asma: las de alivio inmediato y las medicinas de control.

Medicinas de alivio inmediato:

Éstas son medicinas que se usan por un corto periodo de tiempo para despejar las vías aéreas estrechas y ayudar a mejorar las sibilancias, la falta de respiración y la sensación de opresión en el pecho. También pueden emplearse para prevenir el asma inducida por el ejercicio. Estas medicinas se dan sólo cuando son necesarias. El más común de alivio inmediato es el salbutamol. Estos medicamentos relajan tos músculos que rodean las vías aéreas, lo que hace que se despejen.

El médico también podría recomendarle que tenga a la mano un corticosteroide oral (comprimidos o jarabes) en caso de que su hijo tenga un ataque moderado a severo de asma.

Medicinas de control:

Estas medicinas se usan diariamente para controlar el asma y prevenir los síntomas. Actúan al reducir la inflamación o provocar una relajación a largo plazo de los músculos de las vías aéreas. Las medicinas de control NO deben usarse para el alivio inmediato de los síntomas. Los síntomas del niño no mejorarán apenas tome su primera dosis sino a lo largo de varios días —hasta dos semanas— después de haber empezado a tomar la medicina de control. Los niños que presentan síntomas más de dos veces por semana o cuyos síntomas hacen que se despierten de noche más de dos veces por mes, deben recibir medicinas de control.

Entre los medicamentos de control figuran los siguientes:

  • Esferoides por inhalación (Éstas son las medicinas de control más efectivas y por lo tanto las preferidas para pacientes de todas las edades. Al usarse en las dosis recomendadas, no presentan riesgos.)
  • Broncodilatadores de acción prolongada (para usarse sólo en combinación con productos que contienen esteroides inhalados).
  • Antagonistas de los receptores de leucotrienos (disponibles únicamente en forma oral).
  • Otras medicinas por inhalación como el cromolino.

Hable con el médico para saber cuál sería la medicina de control más apropiada para su hijo.

¿Con qué aparatos se administran las medicinas para el Asma?

Nebulizador:

Este aparato emplea un compresor de aire y un recipiente para modificar forma de líquido a un aerosol que puede Inhalarse a través de una boquilla o máscara.

Inhaladores de dosis medida:

Éste es el aparato más usado para administrar los medicamentos para el asma.

A fin de facilitar su uso, deben emplearse espaciadores con una máscara o una boquilla adherida. Este tipo de inhaladores deben usarse siempre con esteroides inhalados.

Inhalador de polvo seco:

Este aparato está disponible para ciertas medicinas. Su uso no requiere coordinar el momento de apretarlo con la respiración, pero es importante aprender a emplearlo correctamente.

Puede tener menos sabor y no requiere del uso de un espaciador. El inhalador de polvo seco se puede colocar directamente en la boca para ser inhalado. Estos aparatos varían en cuanto a forma y tamaño.

Puesto que hay diversos inhaladores en el mercado, el médico le indicará cuál es el más adecuado para su hijo. Existen diferencias importantes en la manera en que se emplean y la cantidad de medicamento que distribuyen a las vías aéreas. Aunque usted y su niño serán instruidos sobre el manejo adecuado del inhalador, es importante que controle la técnica del niño con regularidad para comprobar que está recibiendo la dosis correcta de medicina.

Flujómetro de pico:

Un flujómetro de pico es un aparato de uso manual que mide cuán rápido una persona es capaz de soplar el aire de sus pulmones. Este aparato podría ser recomendado por el Pediatra para ayudar a controlar el asma de su hijo. Sin embargo, este aparato manual no brinda la evaluación detallada del asma como lo hace un espirómetro (antes descrito).

El Asma y la Escuela

Como los niños pasan tantas horas del día en la escuela, es importante manejar bien los síntomas del asma en ese ambiente. También es importante que usted esté al tanto de los síntomas del niño y de cualquier problema relacionado con el manejo del asma de su hijo en la escuela. Éstos son otros puntos que se deben tener en cuenta:

  • Una buena comunicación es importante para el cuidado y el manejo del asma en la escuela.
  • Es recomendable que se reúna con los maestros, enfermera del plantel y entrenadores del niño al inicio del año escolar. La escuela debe estar al tanto del asma de su hijo, su severidad y qué medicinas está tomando para su control, así como qué hacer en caso de una emergencia. Pídale al pediatra que elabore un plan para la escuela, así como una orden médica que establezca si se te debe permitir a su hijo tener y usar su propio inhalador junto con Instrucciones sobre su uso con un espaciador.
  • Firme un documento en la escuela que permita el Intercambio de información medica entre usted, la escuela y el médico del niño.
  • Pregunte a gente de la escuela o enfermeras cuál es la política sobre el acceso a medicamentos por parte de los niños y cuál es el procedimiento  en caso de emergencias, paseos escolares y actividades fuera de té escuela.

El Ejercicio y el Asma

El ejercicio es importante para la salud física y mental de su hijo. Se debe alentar a los niños que tienen asma a participar de manera total en las clases de educación física, deportes y otras actividades escolares.

Es usual que el ejercicio desencadene síntomas en niños asmáticos. Casi siempre pueden prevenirse si se usan medicamentos de alivio inmediato 10 a 15 minutos antes del ejercicio. Sin embargo, si ocurren con frecuencia, es una señal de que el asma del niño no está bajo control.

Recuerde

El asma es una condición complicada pero que puede ser tratada, Los niños que padecen de asma pueden llevar vidas normales y saludables sí toman sus medicinas, evitan factores y ambientes desencadenantes de ataques de asma y manejan cuidadosamente sus síntomas.

Éstos son algunos puntos que deben tenerse en cuenta:

  • SI le preocupa que su niño pueda tener asma, hable con su pediatra.
  • El médico realizará ciertas pruebas para evaluar la función de las vías aéreas de su hijo, Es Importante recordar que el asma es una condición de difícil diagnóstico, y que los resultados de estos exámenes pueden ser normales Incluso si su niño es asmático.
  • Evite exponer a su hijo a los factores desencadenantes, lo que ayudará a disminuir los síntomas y la necesidad de usar medicamentos para el asma.
  • No existe una medicina mágica que controle el asma. A veces es necesario tomar varios productos al mismo tiempo para controlar y prevenir los síntomas. El médico del niño será quien elija el medicamento más adecuado y le instruirá acerca de cuándo debe usarse.
  • Es importante que los síntomas del asma se manejen bien mientras el niño está en la escuela.
  • Si tiene cualquier pregunta acerca de la salud de su hijo, síntomas del asma o como se está tratando esta condición, hable con el médico.

Artículos relacionados:

15. Meningococo

Infección bacteriana grave de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, puede causar la muerte en 24 horas.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna contra el meningococo para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 9 y 12 meses y entre los 12 y los 15 meses.

14. Polio

La polio es una enfermedad infecciosa incapacitante y potencialmente mortal causada por el poliovirus. El virus se propaga de una persona a otra y puede invadir el cerebro y la médula espinal de la persona infectada, causando parálisis.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba cuatro dosis de la vacuna contra la polio (también llamada IPV) para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, entre los 6 y los 18 meses y entre los 4 y los 6 años.

13. Tétanos

El tétanos es una enfermedad grave causada por una toxina (veneno) producida por bacterias que causa rigidez muscular dolorosa y cierre de la mandíbula, y puede ser mortal.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba cinco dosis de la vacuna DTaP para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, 6 meses, 15 a 18 meses y 4 a 6 años.

12. Gripe (Influenza)

La gripe o influenza es una enfermedad respiratoria causada por una infección de la nariz, la garganta y los pulmones con el virus de la gripe. La gripe puede afectar a las personas de diferentes maneras según su sistema inmunitario, su edad y su estado de salud. Todas las personas mayores de 6 meses de edad deben recibir una vacuna contra la gripe todos los años; protéjase y proteja a sus seres queridos.
Los médicos recomiendan que vacune a su hijo contra la gripe todos los años a partir de los 6 meses de edad. Algunos niños de entre 6 meses y 8 años de edad podrían necesitar de 2 dosis para obtener la mejor protección.

11. Hepatitis B

La hepatitis B se transmite a través de fluidos corporales y es particularmente peligrosa para los bebés, ya que muchas mamás con hepatitis B ni siquiera saben que están infectadas.

Los médicos recomiendan que su hijo reciba tres dosis de la vacuna contra la hepatitis B para obtener la mejor protección. Típicamente, su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: al nacer, cuando tenga entre 1 y 2 meses y a los 6 meses de edad.

10. Hepatitis A

La hepatitis A es una enfermedad hepática contagiosa y se transmite a través del contacto entre personas o por alimentos y agua contaminados.

 
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna contra la hepatitis A para obtener la mejor protección. Su hijo debe recibir la primera dosis entre los 12 y los 23 meses de edad y la segunda dosis entre 6 y 18 meses después de la primera.

9. Rubéola

La rubéola es una enfermedad causada por un virus y se contagia a través de la tos y los estornudos. La infección es generalmente leve, con fiebre y sarpullido. Pero si una mujer embarazada se infecta, puede tener un aborto espontáneo, el bebé en gestación puede desarrollar defectos de nacimiento graves o puede morir poco después de nacer.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna SPR para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.

8. Hib

La Hib (o, según su nombre oficial, Haemophilus influenzae tipo b) no es una enfermedad tan conocida como algunas de las otras, gracias a las vacunas. La Hib puede causar daños graves al sistema inmunitario de los niños y provocar daño cerebral, pérdida de audición o incluso la muerte.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba cuatro dosis de la vacuna contra la Hib para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, 6 meses y entre los 12 y los 15 meses.

7. Sarampión

El sarampión es muy contagioso y puede ser grave, en especial en los niños pequeños. Todos los que no estén protegidos corren riesgo, por lo que es importante asegurarse de tener al día las vacunas de su hijo a fin de minimizar el riesgo de entrar en contacto con un caso importado.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna SPR para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.

6. Tos Convulsiva (Tos Ferina)

La tos convulsiva, o tos ferina, es una enfermedad sumamente contagiosa que puede ser mortal para los bebés. El nombre “convulsa” se debe a las convulsiones que provoca la fuerte tos y es especialmente peligrosa en los bebés que son muy pequeños para vacunarse. Las madres deben aplicarse la vacuna contra la tos convulsa mientras están embarazadas para dar cierta protección a sus bebés antes de nacer.
La vacuna DTaP ofrece protección contra la tos convulsa, la difteria y el tétanos. Los médicos recomiendan que su hijo reciba cinco dosis de la vacuna DTaP para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, 6 meses, 15 a 18 meses y 4 a 6 años.

5. Enfermedad Neumocócica

Esta enfermedad es causada por bacterias llamadas Streptococcus pneumoniae. Causa infecciones de oído, infecciones sinusales, neumonía e incluso meningitis, lo que la hace muy peligrosa para los niños. Los gérmenes pueden invadir partes del cuerpo, como el cerebro o la médula espinal, que normalmente están libres de gérmenes. Asegúrese de proteger a sus hijos de esta peligrosa enfermedad, vacunándolos.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba cuatro dosis de la vacuna antineumocócica conjugada (también llamada PCV13) para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, 6 meses y entre los 12 y los 15 meses.

4. Rotavirus

El rotavirus es contagioso y puede causar diarrea acuosa grave, a menudo con vómitos, fiebre y dolor abdominal, principalmente en los bebés y niños pequeños. Los niños podrían deshidratarse gravemente por la enfermedad y necesitar ser hospitalizados.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos o tres dosis de la vacuna (dependiendo de la marca) para obtener la mejor protección. Los bebés deben recibir la primera dosis a los 2 meses de edad. En el caso de ambas vacunas, los bebés reciben la segunda dosis a los 4 meses. Si reciben la vacuna RotaTeq, necesitarán una tercera dosis a los 6 meses.

3. Paperas

Las paperas causan la hinchazón de las mejillas y la mandíbula. Esto se debe a la inflamación de las glándulas salivales. Otros síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza y músculos y cansancio. Las paperas son una enfermedad contagiosa que no tiene tratamiento. La vacuna SPR los protege a usted y a su familia contra las paperas, el sarampión y la rubéola.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna SPR para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.

2. Varicela

La varicela es una enfermedad que causa una erupción de ampollas con picazón y fiebre. La varicela puede ser grave e incluso potencialmente mortal, en especial en los bebés, adultos y personas con sistemas inmune débil. Hasta los niños sanos pueden enfermarse gravemente.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna contra la varicela para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.

1. Difteria

La difteria es una enfermedad grave causada por una toxina (veneno) producida por bacterias. Forma una capa espesa en la parte posterior de la nariz o la garganta que puede causar dificultades para respirar o tragar y puede conducir a dificultades respiratorias, insuficiencia cardíaca, parálisis e incluso la muerte.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna contra la varicela para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.