Diarrea Infantil y Deshidratación

¿Qué es la Diarrea?

La diarrea es la presencia de evacuaciones aguadas o líquidas.

¿Qué causa la Diarrea?

En la mayoría de los casos, la diarrea infantil se debe a uno de varios virus que provocan diarrea y mejora por sí misma en el transcurso de una semana. Aunque puede tener diversas causas, el tratamiento que aquí se sugiere es apropiado para una diarrea aguda (comienzo repentino, corta duración), que es la que ocurre más comúnmente.

Una diarrea viral a menudo comienza con fiebre y vómitos. Poco después de que aparecen estos síntomas, el niño desarrolla diarrea.

Es común que los niños afectados por una diarrea viral se “sientan mal”, pero en general no lucen enfermos.

Usted debe llamar al pediatra si su hijo es menor de 6 meses o tiene cualquiera de estos síntomas:

  • Sangre en las deposiciones.
  • Vómitos frecuentes.
  • Dolor abdominal.
  • Orina con menos frecuencia (moja menos de 6 pañales al día).
  • No tiene lágrimas cuando llora.
  • Pierde el apetito por líquidos.
  • Lengua seca y pegajosa.
  • Sed extrema.
  • Pérdida de peso.
  • Fiebre alta.
  • Diarrea frecuente.

No es necesario llamar la pediatra si su hijo se ve bien aun cuando tenga:

  • Evacuaciones frecuentes o abundantes.
  • Muchos gases intestinales.
  • Materia fecal verdosa o amarillenta.

¿Cuánto dura la Diarrea?

En la mayoría de los casos, la diarrea dura de tres a seis días. Ocasionalmente un niño tiene evacuaciones sueltas por vanos días más. Mientras que el niño se vea bien, tome suficientes líquidos y coma bien, las evacuaciones sueltas no deben ser motivo de gran preocupación.

Dieta para Diarreas Leves

Fluidos especiales para diarreas leves, Estos por lo general no son necesarios para niños con enfermedades leves.

Pero si la diarrea es tan persistente como para hacer que el niño sienta sed, debe darle Sueros de Rehidratación para diarreas moderadas. Los refrescos, las gaseosas, las sopas, los jugos, las bebidas deportivas y la leche hervida tienen la cantidad equivocada de azúcares y sales y pueden hacer que el niño empeore.

Diarrea Moderada

Los niños que tienen diarrea moderada pueden ser atendidos en su casa mediante una supervisión cercana, fluidos especiales y siguiendo el consejo de su pediatra. Éste recomendará la cantidad de fluidos que debe darle y por cuánto tiempo. Después podrá reanudar la dieta normal.

Algunos niños no toleran la leche de vaca cuando tienen diarrea, por lo que puede eliminarse temporalmente de la dieta del niño bajo indicación del pediatra. La lactancia materna debe continuar.

Fluidos especiales para diarreas moderadas.

Se han diseñado soluciones electrolíticas o sueros orales para reemplazar el agua y las sales que se pierden durante la diarrea. Éstos son muy efectivos para el manejo casero de una enfermedad leve a moderadamente severa. No intente preparar estos fluidos especiales por su cuenta. Use sólo los sueros orales que se venden en el mercado (los de marca conocida y de marca genérica son igualmente efectivos). El pediatra o farmacéutico podrá decirle qué productos hay a la venta.

Si su hijo no está vomitando, estos fluidos se pueden usar en cantidades abundantes hasta que el niño empiece a orinar normalmente.

Diarrea Severa

Si su hijo desarrolla los signos de alerta descritos anteriormente, es probable que necesite que le administren líquidos por vía intravenosa en el departamento de emergencias de un hospital para corregir la deshidratación. Por lo general no es necesario hospitalizarlo. Si su hijo presenta síntomas de una enfermedad severa, consulte con el pediatra de inmediato para saber cuál es el cuidado apropiado.

Recordar Qué se debe y qué no se debe hacer.

Qué hacer

  • Esté pendiente de cualquier signo de deshidratación que se presenta cuando un niño pierde demasiados líquidos y se reseca. Entre los síntomas de deshidratación figuran disminución en la orina, ausencia de lágrimas cuando el bebé llora, fiebre alta, boca seca, pérdida de peso, sed extrema, apatía y ojos hundidos.
  • Informe al Pediatra cualquier cambio significativo en el comportamiento de su hijo.
  • Avise al Pediatra si nota que hay sangre en las deposiciones del niño.
  • Avise al pediatra si su hijo tiene fiebre alta por encima de 39 °C.
  • Siga alimentando al niño si no está vomitando. Quizás sea conveniente disminuir un poco la cantidad de alimentos o darle alimentos que no acentúen el malestar estomacal.
  • Si el niño tiene sed, déle fluidos de rehidratación (suero oral) para reponer los líquidos que ha perdido por la diarrea.

Qué no hacer

  • Preparar en casa combinaciones especiales de sales y fluidos a menos que el pediatra le indique cómo hacerlo por ejemplo la panetela y tenga los instrumentos apropiados.
  • Impedir que el niño coma si tiene hambre.
  • Darle al niño leche hervida o sopas y caldos salados.
  • Darle al niño medicinas antidiarreicas a menos que las recete el pediatra.

Artículos relacionados:

15. Meningococo

Infección bacteriana grave de las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal, puede causar la muerte en 24 horas.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna contra el meningococo para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 9 y 12 meses y entre los 12 y los 15 meses.

14. Polio

La polio es una enfermedad infecciosa incapacitante y potencialmente mortal causada por el poliovirus. El virus se propaga de una persona a otra y puede invadir el cerebro y la médula espinal de la persona infectada, causando parálisis.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba cuatro dosis de la vacuna contra la polio (también llamada IPV) para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, entre los 6 y los 18 meses y entre los 4 y los 6 años.

13. Tétanos

El tétanos es una enfermedad grave causada por una toxina (veneno) producida por bacterias que causa rigidez muscular dolorosa y cierre de la mandíbula, y puede ser mortal.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba cinco dosis de la vacuna DTaP para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, 6 meses, 15 a 18 meses y 4 a 6 años.

12. Gripe (Influenza)

La gripe o influenza es una enfermedad respiratoria causada por una infección de la nariz, la garganta y los pulmones con el virus de la gripe. La gripe puede afectar a las personas de diferentes maneras según su sistema inmunitario, su edad y su estado de salud. Todas las personas mayores de 6 meses de edad deben recibir una vacuna contra la gripe todos los años; protéjase y proteja a sus seres queridos.
Los médicos recomiendan que vacune a su hijo contra la gripe todos los años a partir de los 6 meses de edad. Algunos niños de entre 6 meses y 8 años de edad podrían necesitar de 2 dosis para obtener la mejor protección.

11. Hepatitis B

La hepatitis B se transmite a través de fluidos corporales y es particularmente peligrosa para los bebés, ya que muchas mamás con hepatitis B ni siquiera saben que están infectadas.

Los médicos recomiendan que su hijo reciba tres dosis de la vacuna contra la hepatitis B para obtener la mejor protección. Típicamente, su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: al nacer, cuando tenga entre 1 y 2 meses y a los 6 meses de edad.

10. Hepatitis A

La hepatitis A es una enfermedad hepática contagiosa y se transmite a través del contacto entre personas o por alimentos y agua contaminados.

 
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna contra la hepatitis A para obtener la mejor protección. Su hijo debe recibir la primera dosis entre los 12 y los 23 meses de edad y la segunda dosis entre 6 y 18 meses después de la primera.

9. Rubéola

La rubéola es una enfermedad causada por un virus y se contagia a través de la tos y los estornudos. La infección es generalmente leve, con fiebre y sarpullido. Pero si una mujer embarazada se infecta, puede tener un aborto espontáneo, el bebé en gestación puede desarrollar defectos de nacimiento graves o puede morir poco después de nacer.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna SPR para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.

8. Hib

La Hib (o, según su nombre oficial, Haemophilus influenzae tipo b) no es una enfermedad tan conocida como algunas de las otras, gracias a las vacunas. La Hib puede causar daños graves al sistema inmunitario de los niños y provocar daño cerebral, pérdida de audición o incluso la muerte.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba cuatro dosis de la vacuna contra la Hib para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, 6 meses y entre los 12 y los 15 meses.

7. Sarampión

El sarampión es muy contagioso y puede ser grave, en especial en los niños pequeños. Todos los que no estén protegidos corren riesgo, por lo que es importante asegurarse de tener al día las vacunas de su hijo a fin de minimizar el riesgo de entrar en contacto con un caso importado.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna SPR para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.

6. Tos Convulsiva (Tos Ferina)

La tos convulsiva, o tos ferina, es una enfermedad sumamente contagiosa que puede ser mortal para los bebés. El nombre “convulsa” se debe a las convulsiones que provoca la fuerte tos y es especialmente peligrosa en los bebés que son muy pequeños para vacunarse. Las madres deben aplicarse la vacuna contra la tos convulsa mientras están embarazadas para dar cierta protección a sus bebés antes de nacer.
La vacuna DTaP ofrece protección contra la tos convulsa, la difteria y el tétanos. Los médicos recomiendan que su hijo reciba cinco dosis de la vacuna DTaP para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, 6 meses, 15 a 18 meses y 4 a 6 años.

5. Enfermedad Neumocócica

Esta enfermedad es causada por bacterias llamadas Streptococcus pneumoniae. Causa infecciones de oído, infecciones sinusales, neumonía e incluso meningitis, lo que la hace muy peligrosa para los niños. Los gérmenes pueden invadir partes del cuerpo, como el cerebro o la médula espinal, que normalmente están libres de gérmenes. Asegúrese de proteger a sus hijos de esta peligrosa enfermedad, vacunándolos.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba cuatro dosis de la vacuna antineumocócica conjugada (también llamada PCV13) para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: 2 meses, 4 meses, 6 meses y entre los 12 y los 15 meses.

4. Rotavirus

El rotavirus es contagioso y puede causar diarrea acuosa grave, a menudo con vómitos, fiebre y dolor abdominal, principalmente en los bebés y niños pequeños. Los niños podrían deshidratarse gravemente por la enfermedad y necesitar ser hospitalizados.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos o tres dosis de la vacuna (dependiendo de la marca) para obtener la mejor protección. Los bebés deben recibir la primera dosis a los 2 meses de edad. En el caso de ambas vacunas, los bebés reciben la segunda dosis a los 4 meses. Si reciben la vacuna RotaTeq, necesitarán una tercera dosis a los 6 meses.

3. Paperas

Las paperas causan la hinchazón de las mejillas y la mandíbula. Esto se debe a la inflamación de las glándulas salivales. Otros síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza y músculos y cansancio. Las paperas son una enfermedad contagiosa que no tiene tratamiento. La vacuna SPR los protege a usted y a su familia contra las paperas, el sarampión y la rubéola.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna SPR para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.

2. Varicela

La varicela es una enfermedad que causa una erupción de ampollas con picazón y fiebre. La varicela puede ser grave e incluso potencialmente mortal, en especial en los bebés, adultos y personas con sistemas inmune débil. Hasta los niños sanos pueden enfermarse gravemente.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna contra la varicela para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.

1. Difteria

La difteria es una enfermedad grave causada por una toxina (veneno) producida por bacterias. Forma una capa espesa en la parte posterior de la nariz o la garganta que puede causar dificultades para respirar o tragar y puede conducir a dificultades respiratorias, insuficiencia cardíaca, parálisis e incluso la muerte.
Los médicos recomiendan que su hijo reciba dos dosis de la vacuna contra la varicela para obtener la mejor protección. Su hijo necesitará una dosis en las siguientes edades: entre los 12 y 15 meses y entre los 4 y los 6 años.